A pesar de que se aprobó hace más de 2 años (en junio de 2022), el Proyecto de Ley 96 de Quebec aún genera confusión e, incluso, controversia.
Para ayudar a las organizaciones a adaptarse mejor a los cambios legislativos, Alexa Translations lanzó el Centro de contenido dedicado al Proyecto de Ley 96, que incluye una serie de webinars con profesionales del sector, quienes ofrecen información y consejos relevantes.
En el webinar del mes pasado, diseñado para los abogados internos; Gary Kalaci, el CEO y fundador de Alexa Translations, debatió sobre la versión final de la normativa con André de Maurivez (jefe de Asuntos Jurídicos [Canadá] de Crédit Agricole CIB), Keyvan Nassiry (abogado especializado en servicios financieros y bancarios de Nassiry Law), François Larose (director de Smart & Biggar LP) y Tania Da Silva (socia de DLA Piper).
Por si te lo perdiste, o si solo necesitas un repaso rápido, estas son las cinco conclusiones más importantes del debate:
El Proyecto de Ley 96 en su versión definitiva
El Proyecto de Ley 96 es la última normativa de una larga lista de leyes sobre el francés en Quebec. Se redactó con el objetivo de preservar el francés como idioma principal de Quebec e introdujo más de 200 enmiendas a la Carta de la Lengua Francesa.
El proyecto de ley pasó varias revisiones (sobre todo en relación con el francés como idioma de comercio y negocios) antes de que su versión final entrara en vigor el 26 de junio de 2024.
En su versión definitiva, el proyecto de ley establece que todo material escrito relacionado con el funcionamiento de una empresa en Quebec que emplee a 50 o más trabajadores debe estar disponible en francés.
Esto incluye contratos, documentos de capacitación y todas las comunicaciones internas de una organización.
Cambios y modificaciones: todo lo que debes saber
Uno de los cambios más importantes es que los empleados deberán recibir los contratos laborales primero en francés. Lo mismo ocurre con todas las comunicaciones escritas que reciben los empleados.
Da Silva informó que, aunque es posible responderle en inglés a quien se comunica en inglés, se recomienda ofrecer la opción de comunicarse en francés.
Al momento de cubrir puestos que requieran una persona de habla inglesa, también se recomienda verificar si alguien dentro de la organización habla inglés. De lo contrario, en la organización deberá llevarse a cabo una evaluación para determinar si hablar un idioma distinto al francés es realmente un requisito para el puesto.
De Silva también planteó que toda organización inscrita en el registro de empresas de Quebec con entre 5 y 49 empleados debe hacer público el número de empleados que no pueden comunicarse en francés.
En cuanto al software de uso interno, en caso de estar disponible, la opción elegida deberá ser el francés. Sin embargo, de no existir la opción, no hay obligación de tener disponible una alternativa en francés. Esto no se aplica a los sitios web, que deben estar disponibles en francés.
Normas de cumplimiento más estrictas: ¿podrás afrontarlas?
Si tu organización tiene un promedio de 50 empleados durante más de 6 meses, deberás inscribirte en la Office québécois de la langue française (OQLF) y completar un formulario de análisis lingüístico.
Sin embargo, el 1 de junio de 2025, este número se reducirá a 25 empleados.
Además, Larose mencionó que la excepción de traducir marcas y logotipos que no estén en francés solo se aplicará a las marcas registradas, las cuales deben incluir el nombre del producto tal como se vende. Cualquier palabra genérica o descriptiva deberá traducirse al francés.
Nuevas responsabilidades para los abogados internos
Al momento de cumplir con las responsabilidades de declaración de la empresa, los abogados internos deben asegurarse de evaluar con precisión el número de empleados capaces de comunicarse en francés.
Si el número cambia, deberán comunicarlo lo antes posible.
El proyecto de ley también tiene repercusiones en los contratos. Un contrato solo puede estar disponible en un idioma distinto del francés si ambas partes están de acuerdo en firmarlo en un idioma diferente después de ver el contrato de adhesión.
De Silva reforzó que la OQLF está aquí para asistir en el proceso de cumplimiento normativo y que los abogados deben buscar su ayuda para facilitarlo.
La IA desempeñará un rol aún más importante
André de Maurivez mencionó que muchas organizaciones optan por soluciones de traducción con inteligencia artificial (IA) integrada en el software que utilizan a fin de aligerar la carga adicional que supone el cumplimiento normativo.
Esto despierta preocupaciones adicionales con respecto a la seguridad y la precisión de estas traducciones, sobre todo cuando se utilizan para traducir documentos jurídicos.
De Silva señaló que, si bien las traducciones de fácil acceso podrían ser adecuadas para las comunicaciones informales, su uso en documentos jurídicos no sería aconsejable.
La necesidad de una solución de traducción sólida y matizada
El comité también planteó que las organizaciones con más probabilidades de éxito podrían utilizar el francés de Quebec, en vez del francés genérico que se encuentra en las soluciones de traducción más accesibles.
Por ejemplo, algunas palabras tendrían un significado totalmente distinto si no se utiliza la traducción del francés de Quebec.
Con la cantidad de normativas nuevas, y los riesgos que conlleva su incumplimiento, lo mejor es recurrir a una solución de traducción adaptada a los requisitos de tu organización y al Proyecto de Ley 96.
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